Encendió……..

Encendió un cigarrillo.

Y la soledad se le escapaba en pequeñas volutas de humo, cómo jirones de niebla yerma, y la vida le quemaba en las esquinas del alma, allí dónde no llega el agua del deseo, ni la alegría del amado presentido, porque es cómo una playa escondida, dónde el ámbar de la arena cálida, no acoge sino vacío y desesperanza y el alito de la respiración marina, tan llena en algún tiempo de placeres generosos, de sentimientos plenos y totales, de amor quizás…era ahora un desierto árido, seco, dónde su vida se arrastraba con un peso de tiempo aletargado, que muere despacio, que se le va en lágrimas derramadas sin saber porqué, porque no hay tristeza mas infinita que la del que llora sin saber a quién llorar….

Crea tu sitio web con WordPress.com
Empieza ahora
A %d blogueros les gusta esto: