PASADO Y FUTURO

-Eres mayor de edad, Lise, y por tanto puedes hacer lo que quieras; pero yo te pediría que no nos abandonaras tan pronto.

Primero por ti misma; sabes que estás bien aquí,que estudias una carrera que te gusta y que tienes a tu alrededor personas que te quieren y te necesitan; segundo por tu padre, por mí y por tu hermano. Sobre todo por él, te necesita más que nadie.-

-George tiene ya 12 años Inger ; y no es tan niño cómo todos pensáis. Cuando hablo con él me parece estar haciéndolo con una persona mayor. Tiene unas convicciones muy firmes. Me gustaría que Yehs y tú os dierais cuenta de éso. Un día os va a dar una sorpresa.-

-¿Cómo la que ahora nos has dado tú, no?….¿Cómo se te ha ocurrido la estupidez de buscar a tu familia biológica?-.

-Mamá, está decidido. No es una idea estúpida. Debo encontrar a mis padres, a alguien que me diga quién soy, de dónde vengo. Sé que mi hermano Paul vive en Boston. Tengo algunos datos; le encontraré Inger, puedes estar segura.

-¿Pero niña, sabes cuántos hombres se llaman Paul y viven en Boston?-

-No me llames niña mamá…sé por dónde empezar. Cuando nos separaron, los padres adoptivos de Paul vivían en Boston; no me acuerdo de la dirección pero sí del nombre del padre, y de dónde residían. Era un barrio muy antiguo.-

-Han pasado 18 años Lise. Aquella zona habrá sido demolida, y en su lugar habrá supermercados, garajes, tiendas, edificios.

¿No te das cuenta de que lo que pretendes es un imposible?-

-Inger, no me vas a convencer. Tengo que encontrarlo. El hombre no es hombre sin su pasado. Quizás regrese cuando encuentre lo que busco.-

-Está bien, querida. Haz lo que quieres. Sólo te pido que cuando tengas un problema, regreses a tu casa. Sabes que todos te echaremos de menos.-

-Ya lo sé mamá. También yo os echaré de menos. Pero cuando vuelva, si he encontrado lo que voy a buscar, me tendréis para siempre.-

Hace ya 3 meses que salí de casa; no lo lamento; pero hay veces que el desaliento es mayor que la esperanza. Fui a Boston y busqué a mi hermano Paul. Pero cómo mamá me dijo no pude reconocer el lugar dónde vivía. Se me ocurrió entonces que podía ir al archivo de la ciudad; busqué al padre adoptivo de Paul y lo encontré, pero había muerto. Copié el nombre de su esposa y el de sus hijos. He tratado de encontrarla primero a ella, pero parece habersela tragado la tierra. Después he buscado a sus hijos y lo único que sé es que uno de ellos, de unos 25 años estudia en la Universidad de Philadelphia.

Cuando llegué, me recibió el propio rector.

-Señorita, no sabe usted qué estudia ése muchacho?-

-Creo que medicina.-

-Bien. Éso ya es otra cosa.

Apretó un botón y dijo: Irene, ve a decirle a Philip Macguey que Thomas Brench se presente en rectoría.

INMEDIATAMENTE.

Pasó aproximadamente 1/4 de hora. Llamaron a la puerta.

Apareció un muchacho alto y fuerte, de brillantes ojos azules y pelo negro azabache. Llevaba puesta una bata blanca manchada de rojo(parecía sangre), y en una de sus manos un guante de plástico. Se notaba que habíamos interrumpido una clase de prácticas. Parecía muy nervioso. Su mirada se posó en el rector y luego en mí.

Me gustó mucho aquél muchacho, parecía sincero.

-Siéntase Thomas. Ésta señorita tiene interés por saber algo de usted. Está usted dispensado de las clases. Pueden salir afuera si lo desean.-

-¿Vamos? Invitó él.

Yo me levanté y le seguí. Una vez fuera me preguntó:

-¿Qué quiere saber de mí?-

-Mi nombre es Lise Winther. Soy hermana de Paul Winther. Creí que usted podría decirme algo de él. Éso es todo.-

-¡Vaya vaya!¿De manera que tú (puedo tutearte verdad?), eres la hermana de Paul?!

Antes, cuando vivimos en Boston nos hablaba a menudo de ti. Después, cuando murió mi padre, Paul se marchó y no he vuelto a saber de él. En su última carta me decía que Italia es un hermoso país. Supongo que seguirá allí. Era un buen chico. Yo le quería más que a mis hermanos. Tenía mejor corazón. Pero, ¿qué te pasa muchacha?.

No lo pude evitar. Me eché a llorar como una tonta. Entre sollozos le expliqué que había esperado mucho encontrar a mi hermano, que no sabía quién era, ni de dónde había venido. Si mis padres vivían o estaban muertos.

Él intentó consolarme, y al hacerlo mancho de sangre mi vestido. Después quiso limpiarlo con su pañuelo y lo mancho más. Al verlo los 2 nos echamos a reír.

-Bien Lise, lo siento mucho.-

-¿El qué?-

-Lo de tu vestido naturalmente. Te ayudare a buscar a tu familia. Salgo de la Universidad a la 1.30. Hasta las 8 puedo estar contigo.-

-¿Lo harías?-

-Claro que sí. Vamos, tengo la tarde libre.

Dejó su bata y el guante a un compañero que le miró perplejo, y cogiendome de la mano echó a correr en dirección a un desvencijado Cheviort aparcado en el paseo de la entrada a la Universidad.

¿Éste es tu coche?

Sí. ¿Verdad que es precioso?

Bueno pues…..es muy…muy llamativo?

Sí, el naranja es un poco chillón, pero es mi color favorito. Vamos, sube.

Se sentó a mi lado y arrancó al cabo de 5′.

-¿A dónde vamos?-

Al cementerio.

¿A dónde?

Al cementerio. Al cementerio de Boston.

¿De Boston!!??. Estás completamente loco!!!. Tardaremos más de 2 días!!

Y qué?. No sacó malas notas. Por 2 días de novillos no me va a pasar nada.

Me pregunto porqué haces todo esto por mí….

Pues…es algo que no puedo decirte ahora, pero que te diré algún día. Eres una gran chica.

Gracias Paul.

Cuando salimos de Philadelphia eran las 2 del mediodía. Llegamos a Boston a las 4 del día siguiente. Estábamos los 2 agotados. Quise buscar un hotel, pero no me dejó.

-Mi hermana Laura vive aquí. Iremos a visitarla. Pero antes vamos al cementerio.

Cuando llegamos al lúgubre lugar me preguntó:

¿Cómo se llamaban tus padres Lise?

Lise Harris y Paul Winther.

Bien. Vamos a preguntar por el registro.

Al mando del mismo había un hombre con la cara tan muerta cómo la que debían tener sus registrados.

Pausadamente preguntó :

¿Qué desean?

Queremos saber si los padres de ésta señorita están entre los fallecidos de éste Santo lugar.

Un momento.

Volvió portando un grueso libro negro.

Busquenlos ustedes mismos, tengo mucho trabajo.

Nos miramos sonriendo. El hombre era algo sarcástico.

Buscamos durante media hora.

Al final Tom me dijo:

-Siento darte un disgusto Lise, pero creo que acabo de encontrar a tus padres.

Escritos con rasgos desiguales estaban los nombres de mis padres. No pude seguir leyendo. Las lágrimas me lo impidieron.

-Vamos Lise, volveremos mañana.

Durante el camino me preguntó si aún estaba triste. Contesté que estaba contenta. Había encontrado lo que buscaba. Para seguir los pasos de mi hermano Paul bastaría con consultar las listas de emigración italianas.

Llegamos a casa de la hermana de Tom. Era una muchacha de aspecto resuelto y alegre, igual que su gemelo.

Preguntó quién era yo.

Tom contestó: es Lise, mi novia.

Yo le miré sorprendida, pero sonriendo……

-¿Puedo llamar por tlfno?

Claro que sí cuñada. Está allí.

Contestó mi madre.

Dígame.

Mamá, soy Lise.

Hola querida, qué tal estás?

Muy bien Inger, y vosotros?

También niña, Lise. Has encontrado lo que buscabas?

Sí mamá. He encontrado mi pasado……y mi futuro.

Publicado por allendan1313

Aprendiz de escritora...

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